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¿Cómo reconocer una trombosis venosa profunda?

¿Cómo reconocer una trombosis venosa profunda?

14/10/2026
1 min lectura

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La trombosis venosa profunda (TVP) ocurre cuando se forma un coágulo de sangre en una vena profunda, generalmente en una pierna. En algunos casos puede avanzar sin señales evidentes, mientras que en otros provoca dolor, aumento de volumen y cambios en la piel de la extremidad afectada.

Reconocer estos síntomas y consultar a tiempo es importante porque una parte del coágulo puede desprenderse y llegar hasta los pulmones. Esta complicación, conocida como embolia pulmonar, requiere atención médica inmediata.

¿Cuáles son los síntomas de una trombosis?

  • Hinchazón que afecta principalmente una pierna.

  • Dolor o sensibilidad en la pantorrilla o el muslo.

  • Sensación de calor en la zona afectada.

  • Enrojecimiento, coloración azulada u oscurecimiento de la piel.

  • Venas superficiales más visibles o sensibles.

Estos síntomas también pueden deberse a otras afecciones, por lo que no permiten confirmar una trombosis por sí solos. Ante una sospecha, es necesario realizar una evaluación médica.

¿Cuándo una trombosis se convierte en una urgencia?

  • Dificultad para respirar de inicio súbito.

  • Dolor en el pecho que aumenta al respirar profundamente o toser.

  • Latidos rápidos o irregulares.

  • Tos con sangre.

  • Mareos, sensación de desvanecimiento o pérdida de conciencia.

Una embolia pulmonar puede presentarse incluso sin síntomas claros de trombosis en una pierna. Por eso, no se debe esperar a que las molestias desaparezcan ni intentar tratarlas en casa.

¿Quiénes tienen mayor riesgo de presentar trombosis?

El riesgo aumenta cuando la sangre circula con mayor lentitud, existe una lesión en una vena o se combinan determinadas condiciones personales y médicas. La presencia de un factor no significa que una persona necesariamente desarrollará una trombosis.

Entre las situaciones asociadas a un mayor riesgo se encuentran:

  • Cirugías recientes, especialmente de abdomen, pelvis, cadera o piernas.

  • Hospitalización, reposo prolongado o inmovilización con yeso.

  • Viajes extensos o permanencia sentada durante varias horas.

  • Embarazo y periodo posterior al parto.

  • Uso de algunos tratamientos hormonales.

  • Cáncer y determinados tratamientos oncológicos.

  • Antecedentes personales o familiares de trombosis.

  • Trastornos hereditarios de la coagulación.

  • Edad avanzada, sobrepeso u obesidad.

¿Qué medidas ayudan a reducir el riesgo?

Mantenerse en movimiento y evitar períodos prolongados de inmovilidad puede contribuir a disminuir el riesgo de trombosis. Después de una cirugía, enfermedad o lesión, el momento adecuado para retomar la movilidad debe definirse con el equipo tratante.

Durante viajes largos se recomienda levantarse cuando sea posible y mover periódicamente las piernas y los tobillos. Las medias de compresión y los medicamentos preventivos solo deben utilizarse cuando exista una indicación médica; no es recomendable comenzar anticoagulantes por cuenta propia.

En Clínica Alemana de Temuco contamos con especialistas en Cirugía Vascular Periférica y unLaboratorio Vascular para la evaluación de enfermedades arteriales y venosas mediante técnicas no invasivas.

Si presentas dolor, hinchazón u otros cambios repentinos en una extremidad, solicita una evaluación médica. Ante falta de aire súbita, dolor en el pecho, tos con sangre o desmayo, acude inmediatamente a nuestro Servicio de Urgencia 24/7.

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